El agua carbonatada sin sabor es simplemente agua a la que se le ha agregado dióxido de carbono, lo que le da una textura fresca y chispeante. No contiene azúcares, sabores ni calorías añadidos y tiene un sabor neutro con un ligero efecto de hormigueo. Esta bebida a menudo se bebe fría para calmar la sed o se usa como base para bebidas mixtas y cócteles.